El coronavirus nos ha cogido a todos y a todas por sorpresa. Así como la crisis sanitaria provocada por el contagio masivo del covid19 y las distintas consecuencias derivadas del confinamiento repentino: teletrabajo, ERTO’s, convivencia, salud, etc. Por eso mimos, fueron muchas personas, organizaciones e instituciones las que, des del minuto uno, difundieron miles de consejos, listas de actividades y horarios a seguir. Totas ellas con el objetivo de intentar no dejar atrás las rutinas y, sobretodo, evitar los espacios de silencio y vacío durante estos días tan difíciles. Mucha gente se subió al carro, llevando un ritmo frenético de actividades seguidas. Algunas personas, incluso, insistían a otras para seguir este ritmo. Pero, ¿es realmente necesario cumplir este listado?

Ante este alud de actividades y lemas motivacionales, ha surgido también un contra-movimiento el cual ha criticado estas actitudes acusándolas de «romantizar» el confinamiento. A partir de aquí, el debate se ha disputado entre los extremos de: «Hemos de sacar provecho de la situación i verlo como una oportunidad maravillosa para hacer aquello que no podemos hacer normalmente» VS «No se puede ver nada positivo a esta situación y quien lo vea es porque son personas alienadas de las que están en riesgo de exclusión que verdaderamente sufren».

Bien, podríamos encontrar un termino medio. Es una sustitución difícil, en la que muchas personas están sufriendo a niveles distintos: en el ámbito laboral y económico, en el ámbito relacional, otras en el ámbito de la salud (física, mental y emocional), etc. Sin embargo, podemos ser conscientes de esta situación (tanto si nos toca de cerca como si no) y, a la vez, intentar que el confinamiento no malmeta nuestro bienestar. Y es aquí donde entran las actividades y recursos que personas, organizaciones e instituciones están aconsejando.

Autoconocimiento

¡Ahora bien! Se debe ir con cuidado para que estas actividades no nos acaben marcando un ritmo frenético de objetivos a lograr. Objetivos que nos acaben agobiando y, aún más, sobretodo, si no los conseguimos. No estamos viviendo una situación normal. Ser conscientes de esto nos ayudará a ser empáticos con los demás, pero también a entendernos a nosotr@s mism@s, permitiéndonos sentir y encontrarnos como sea en ese mismo momento, sin autoculparnos. Y es que se ha confundido el hecho de tener tiempo y la opción para realizar distintas actividades, con la obligación de llevarlas a cabo en una loca y angustiosa carrera por anotar más actividades en la lista de «¡Hecho!».

Es esencial que distingamos y cambiemos el «tengo que» por el «escojo». No tenéis por qué realizar estas largas listas de propuestas si no os apetecen, si no os gustan o, simplemente, no queréis. Y esto no os debe hacer sentir mal.

La situación que estamos viviendo es complicada, como todos/as sabéis. Cda persona debe encontrar su propia manera para llevar la situación lo mejor posible. Existen ciertas recomendaciones que pueden irnos bien a todos/as. Sin embargo, cada persona de manera individual ha de amoldarlas a su manera de ser y, por supuesto, es libre de adoptar y rechazar las que quiera.

¡Recursos para llevar mejor el confinamiento!

Dicho esto, gracias a mis conocimientos y experiencia en la sociedad informacional y como asesora/coach, he elaborado una breve guía audiovisual de unos 6 minutos donde os muestro recursos básicos para un dia a día saludable. El autocuidado, huir de la infoxicación (intoxicación por sobreinformación), sentirse activo y el ocio, son las claves para vuestro bienestar. Por supuesto, ¡sentiros libres de llevar a cabo los consejos que os sienten mejor, de adaptarlos a vuestro modo de ser y de descartar los que no os gusten!

Si no puedes ver bien el vídeo dentro de mi blog, haz click en el botón de aquí abajo para verlo en YouTube:


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